El primer teléfono celular GSM (Global System for Mobile communication) producido en masa fue el primer gran éxito de Nokia 1011 (1992) de los muchos que llegarían hasta la llegada de los smartphones.

Costaba en su lanzamiento 2.000 marcos alemanes, (unos 1.000 euros actuales), tenía SMS (Short Message Service) y se vendió bajo el nombre de Mobira Cityman 2000.