LA NECESIDAD DE COMUNICARSE: ORÍGENES DE LA COMUNICACIÓN A DISTANCIA
Desde la aparición de los primeros primates, hace unos sesenta y cinco millones de años, la necesidad de comunicarse siempre ha estado presente, progresando a través de los grandes hitos de la evolución humana.
Aparecen las primeras herramientas para generar sonidos y alertar al resto de miembros del grupo; el lenguaje oral, para transmitir ideas y pensamientos; la conquista del fuego y su domesticación para enviar y ver señales en la distancia; la plasmación de ideas y pensamientos en imágenes y más tarde la palabra escrita, para transferir conocimientos y vivencias.
Al principio, las necesidades eran muy básicas: la supervivencia, avisar de posibles peligros y alimentarse. Gestos realizados con las manos, emisión de sonidos naturales formaron parte de la comunicación en sus orígenes.
Los seres humanos somos sociales por naturaleza y curiosos, siempre inquietos por descubrir nuevas experiencias. Todo esto estimula la comunicación de unos con otros.