Con la llegada de Apple y Google ha seguido una década en la que han acaparado el mercado y asentado sus posiciones, pero sin cambios radicales. Eso cambió en 2019 con el primer móvil con pantalla plegable de Samsung, un cambio de tecnología y de forma al que es fácil aventurarle un gran futuro conforme la tecnología se abarate y pase de las gamas premium a otras más bajas.

El Galaxy Fold de Samsung presentaba serios problemas de durabilidad en su primera generación, pero la cosa ha mejorado bastante en solo cuatro años y actualmente son productos, tanto el Galaxy Fold como el Flip, mucho más confiables aunque aún prohibitivos para la mayoría de usuarios. Pero la idea de tener un móvil que pueda convertirse en tablet abriéndose, o uno estándar que pueda reducirse a la mitad cerrándolo se va abriendo paso entre los intereses de los usuarios.