El Nokia 7650 fue lanzado en el año 2003, con la posición dominante de Nokia en el mercado, y los consumidores lo recibieron con los brazos abiertos. Dotado de una cámara trasera de 0,3 megapíxeles con resolución VGA 640×480 y solo 16 MB de almacenamiento, costaba 600 euros en su lanzamiento, (algo más de 900 euros en la actualidad).

No fue el primer móvil con cámara, honor que corresponde por un lado Kyocera VP-210 de 1999 con cámara frontal y por otro al J-SH04 de Sharp y J-Phone de 2000 con cámara trasera, ambos de fabricación japonesa, pero fue el que democratizó la fotografía digital.