Solo dos años después, el primer celular de Motorola se asemejaría a la forma que dominaría la industria durante los 90 y los 2000. El MicroTAC 9800X que Motorola lanzó en 1989 era mucho más ligero y manejable que todo lo que había hasta entonces. Precursor de los teléfonos en formato concha o clamshell, medía 23 centímetros de largo con la tapa abierta y, sobre todo, solo pesaba 350 gramos. Su coste era de 2.000 dólares, (menos de 5.000 dólares actuales) y su éxito llevó a Motorola a continuar sacando modelos MicroTAC hasta 1998.